miércoles, 29 de agosto de 2007


Inalcanzable rostro espectral
Intocables labios susurrantes
reviviendo cada segundo
es este tormento
Y tan presente en cada momento

Tu conoces mi esencia
el real deseo ancestral
tu palpaste con sangre mi alma
y hoy solo queda oscuridad

El ocaso se ha llevado todo
ha extinguido la flama vital
exprimiendo hasta la ultima gota
de mi cuerpo, esta humanidad

Te recuerdo de otras vidas donde fueras, ahi estaría
pero aqui en las cenizas
donde voy tu vas conmigo

martes, 14 de agosto de 2007


Hay canciones que llegan tarde. Quizás no es culpa suya, sino que a la persona a la que iban destinadas o el momento que les tocaba alumbrar forman ya parte del pasado, desaparecidos en la gran ciudad. Es por eso que cuando encontramos las palabras, el tono, cierta forma de decir las cosas, siente uno nostalgia de quien, un día, expulsamos de nuestro lado, como si ya hubiesemos encontrado el ungüento para librarnos de la maldición que desde entonces nos persigue.

domingo, 5 de agosto de 2007

este invierno
a sido de desiluciones y de tristezas
ojala pAsara rapido todo esto
no me gusta sentirme asi

viernes, 20 de julio de 2007

**


Una historia que se repite
como se repiten las estaciones
y los actos fallidos.
Un hombre, una mujer
que se encuentran por casualidad.
No se conocen
nunca se han visto
pero se miran y se reconocen.
Se reconocen porque se han visto
en otros hombres y en otras mujeres.
Sienten el deseo de estar juntos
sin decirse sus nombres,
de hacer el amor
como nunca lo han hecho
de decirse cosas que nunca dirían
a los que aman y respetan
porque son cosas de gente baja,
palabras sucias
que se aprenden en los suburbios del sexo,
palabras prohibidas,
palabras obscenas que ofenden
las buenas costumbres
y la moral de nuestra honorable sociedad.
Ninguno de los dos piensa
qué pensará cada uno de cada cual,
no les importa.
Él no es su marido, ella no es su esposa
tal vez no habrá otra oportunidad
y además nadie se enterará.
Se miran, se miden, se husmean
como dos perros callejeros,
se vuelven a mirar de nuevo
saben que se han encontrado
como si se hubiesen buscados por años
y que por una vez en sus vidas
serán lo que siempre han querido ser:
voluptuosos
eróticos
lúbricos
sexuales
lujuriosos
pero por sobre todas las cosas
libres
sin miedos, sin prejuicios, sinceros
como tu
como yo

¿¿cuándo hacemos el amor??

lunes, 9 de julio de 2007

ME LLEVA EL TIEMPO (Carmen Calderón)

Me lleva el tiempo, sin darme cuenta
De este mundo omnisciente, presa.
No quiero saber donde termina
Ni cuando mis días empieza...



Me quema el aire que respiro
Al no dejar terminada la empezada cosecha;
Horas consagradas con amor...
Hoy el tiempo sin permiso me lleva...



Mas mi conciencia la llevo arrastrando,
Al tiempo que predice, sin tregua:
Árbol nací de la tierra madre
Hoy me arranca el destino que no cesa.



Llévame, si quieres tiempo,
Otros continuará la vereda,
Que con amor profundo
sembré ilusiones sin fronteras...






Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos,
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.

La luz que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho,
y entre aquella sombra
veíase a intérvalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.

Despertaba el día
y a su albor primero
con sus mil ruidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterio,
de luz y tinieblas,
yo pensé un momento:

¡¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!!

De la casa, en hombros,
lleváronla al templo,
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.

Al dar de las Ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos,
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron
y el santo recinto
quedóse desierto.

De un reloj se oía
compasado el péndulo
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba
que pensé en un momento:

¡¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!!

De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.

Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo:
allí la acostaron,
tapiáronle luego,
y con un saludo
despidióse el duelo.

La piqueta al hombro
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
el sol se había puesto:
perdido en las sombras,
yo pensé en un momento:

¡¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!!

En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a veces me acuerdo.

Allí cae la lluvia
con un son eterno:
allí la combate
el soplo del cierzo.
Del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos!...

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es, sin espíritu,
podredumbre y cieno?
No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
algo que repugna
aunque es fuerza hacerlo

¡a dejar tan tristes,
tan solos los muertos!

lunes, 2 de julio de 2007

volar

A veces me gustaría tener alas y volar... volar lejos,

Solo volar.

Estos últimos días han estado caracterizados por mi reflexión.

Dicen que filosofar es gratis, al igual que soñar.

Por eso quiero volar

Estoy en un trance quiero dejar mi cuerpo y emprender un vuelo mágico

Para no sentirme

Desilusionada, apagada, destrozada, rechazada, desquiciada,
Sin ganas de vivir más…

Es por eso que quiero volar hacia una luz nueva

Donde no hallan errores.

Volar de esta maldita soledad

Solo volar.

domingo, 1 de julio de 2007


Con el tiempo aprendimos a no creer en las palabras sino en las actitudes, porque a las primeras las rige la mente y las segundas son el reflejo de la esencia.
Aprendimos, que no es cierto que la primera impresión es la que cuenta, que se necesita mucho más que eso para crear un concepto y ese punto todavía es relativo.

Aprendimos, que no importa lo que digan, si no hacer lo que sentimos.

Aprendimos, que es más fácil levantarse de una caída, que si nos animamos a saltar de una cobardía.

Aprendimos a ser libres, reconociendo nuestros puntos débiles y enfrentandolos sin miedos, antes de que estos nos consuman y nos sequen.

Aprendimos que no es el tiempo el que sana las heridas sino el amor y la compañía.


LO QUE HE APRENDIDO.
He aprendido que no puedes hacer que alguien te ame. Todo lo que puedes hacer es ser alguien quien pueda ser amado, el resto depende de ellos. He aprendido que no es lo que tienes en la vida, sino a quién tienes lo que cuenta. He aprendido que utilizar nuestro encanto es breve. De allí en adelante, algo más hay que saber. He aprendido que no te puedes comparar con lo mejor que otros pueden hacer sino con lo mejor que tú puedes hacer. He aprendido que no es lo que le pasa a la gente lo importante sino lo que hacen al respecto. He aprendido que la decisión de un instante te puede dar dolor de cabeza de por vida. He aprendido que me llevará toda una vida ser la persona que deseo ser. He aprendido que es mucho más fácil reaccionar que pensar. He aprendido que siempre debes despedirte de los seres amados con palabras de amor. Podría ser la última vez que los veas He aprendido que siempre puedes llegar más lejos cuando crees que ya no puedes más. He aprendido que, o controlas tu carácter, o tu carácter te controlará a tí. He aprendido que sin importar cuán ardiente es una relación al principio, la pasión desaparece, y es mejor que haya algo que tome su lugar. He aprendido que los héroes son personas que hacen lo que se tiene que hacer cuando se debe hacer sin importar las consecuencias. He aprendido que aprender a perdonar requiere práctica. He aprendido que hay gente que te quiere mucho pero que no sabe cómo demostrártelo. He aprendido que el dinero es una mala manera de evaluar.